FICHA:
Título original: Footsteps in the Fog
Año: 1955
Duración: 90 min.
País: Reino Unido
Dirección: Arthur Lubin
Guión: Arthur Pierson, Dorothy Davenport, Lenore J. Coffee (Historia: W.W. Jacobs)
Música: Benjamin Frankel
Fotografía: Christopher Challis
Reparto: Stewart Granger, Jean Simmons, Bill Travers, Finlay Currie, Ronald Squire, Belinda Lee, William Hartnell, Frederick Leister, Percy Marmont
Productora: Columbia Pictures
Género: Intriga. Thriller. Drama | Siglo XIX
Sinopsis: Inglaterra Victoriana, siglo XIX. Una chica bastante ambiciosa (Jean Simmons) trabaja como sirvienta en la sombría mansión de un inquietante aristócrata (Stewart Granger). Cuando la mujer de éste muere, la criada empieza a sospechar del señor y acaba chantajeándolo, a pesar de que con su actitud está corriendo un grave peligro. (FILMAFFINITY)
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RESEÑA:
Londres, comienzos del siglo XX. El aristócrata Stephen Lowry queda viudo tras envenenar lentamente a su mujer sin levantar sospechas; sin embargo una de sus criadas, la, en apariencia, apocada Lily Watkins está al tanto de lo ocurrido y lo utilizará para chantajear a su señor con la intención de ganar poder dentro de la casa; pero hay otra razón... Desde el momento en que se ve chantajeado, Lowry intentará salvarse.
La carrera cinematográfica de Arthur Lubin, director de esta película, está principalmente relacionada con la saga de Abbott y Costello, si bien su producción fue enorme y abarcando muchos géneros; siendo su mayor éxito 'El fantasma de la ópera' (1943). Sin embargo, para muchos críticos, 'Pasos en la niebla' sería su mejor film.
Con guion de Arthur Pierson, Dorothy Davenport y Lenore J. Coffe, basado en el relato corto de W. W. Jacobs, 'The interruption', el director estadounidense nos sumerge en una historia de intriga criminal tras el final de la época victoriana rodada íntegramente en los Shepperton Studios para la productora Frankovich Productions. Crímenes, historias de amor, más o menos sutiles, escenas de un juicio, algunos toques de humor, sospechas, dolor causado a un inocente..., todo ello se mezcla de manera muy precisa creando una atmósfera en que la tensión no solo no cede en ningún momento, sino que va paulatinamente en aumento; y que finaliza de forma adecuada y brillante, sin dejar ninguno de los numerosos cabos lanzados sueltos.
Las brillantes interpretaciones de Stewart Granger y Jean Simmons, así como las de los actores secundarios; la no menos impresionante dirección artística de Wilfred Shingleton ('Grandes esperanzas' y 'La reina de África', entre sus trabajos) y la dinámica labor de montaje por parte de Alan Osbiston, terminan de hacer notable esta obra.